El Tsunami Busca Segunda Oportunidad Grandes Ligas

 El Tsunami Busca Segunda Oportunidad Grandes Ligas

La historia del lanzador dominicano Carlos Martínez está llena de capítulos de todo tipo, pasando desde la pena, la tristeza, la angustia, la felicidad, el éxito y de nuevo el ciclo de amargura, pero lo más importante de todo es que el nunca se rinde.

En su proceso de firma al profesionalismo, Martínez fue suspendido por un año, luego que los Medias Rojas de Boston lo contrataran.

¿Por qué lo suspendieron? Porque su madre desapareció del escenario y él quedó bajo la tutela de su abuela y un tío antes de ser declarado.

Su tío fue quien lo declaró y cuando a los 16 años iba a firmar, MLB encontró la discrepancia y fue suspendido.

Tras la suspensión de un año, los Cardenales lo firmaron, en el 2010, y tres años más tarde ya estaba debutando en la Gran Carpa.

Luego de nueve años en Grandes Ligas, todos con San Luis, y con bajas pronunciadas en las dos últimas campañas, Martínez se convirtió en agente libre y tuvo que decirle adiós a los Cardenales.

En la temporada muerta fue firmado por los Gigantes de San Francisco, que solo lo utilizaron en ligas menores, y lo dejaron libre a inicios de mayo tras apenas un par de aperturas.

Luego fue contratado por los Medias Rojas de Boston, también para las menores, y la historia se repitió casi de inmediato.

Poco después del despido del 17 de mayo, MLB dio a conocer que suspendía a Martínez por violar la política antidopaje y a inicios de septiembre fue suspendido nuevamente, por violar la política de violencia doméstica.

Durante el fin de semana, sin embargo, lanzó con los Tiburones de Puerto Plata, en la Liga Dominicana de Verano.

“He aprendido de mis errores, dejé eso atrás y estoy enfocado 100 por ciento en mi pelota y para lanzar con las Águilas (Cibaeñas) en el béisbol invernal”, dijo Martínez después de su presentación de cinco episodios y una carrera contra el representativo de La Vega en la liga veraniega.

Para mediados del 2023 ya Martínez habrá cumplido con las suspensiones que le fueron impuestas y podría reintegrarse a las mayores si encuentra un equipo que desee contratarlo.

La gente tiene que tener una segunda oportunidad, a veces una tercera y hasta una cuarta, pero lo importante es poder levantarse y eso es lo que está haciendo el tsunami. Buena suerte.

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